EL FRACASO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN CATALUNYA
Lluís Bagán,
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
ÉRASE
UNA VEZ UN PAÍS
Antoni Gallego,
secretario general adjunto para Promoción Profesional
LA
IMPUGNACIÓN DE LAS ELECCIONES SINDICALES DEL ICS EN GIRONA ES
UN ATENTADO ANTIDEMOCRÁTICO
Lluís Bagán,
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
COMENTARIO
DEL RD DE HOMOLOGACIÓN MG-MFyC
Lluís Bagán,
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
EL
TALÓN DE AQUILES DE PUJOL
Ernest Lluch
catedrático de la UB
FALTA
VOLUNTAD POLITICA
Severino Fernández,
presidente de la Federación de Titulares y Rurales del SMC-CESM
UN
ANTES Y UN DESPUÉS
Lluís
Bagán Mezquita
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
La aplicación de los contenidos de la directiva europea 93/104
que regula la ordenación y la distribución del tiempo
de jornada laboral, con garantías de higiene y de salud laboral,
persigue tres objetivos genéricos.
-
Conseguir el equilibrio entre horas de trabajo efectivo y tiempo
de descanso. La directiva fija un máximo de jornada laboral
y permite sobrepasar este límite, siempre y cuando se garantice
la voluntad individual de hacerlo y se apliquen las compensaciones
adicionales correspondientes, tanto retributivas como de descanso.
-
Lograr que el producto del trabajo sea de calidad (en el sector
productivo o en el de servicios) y reducir el riesgo de deterioro
por fatiga.
-
Garantizar que la competencia empresarial no fundamentará
su éxito en la sobreexplotación horaria de los trabajadores.
Desde
un punto de vista sindical y en el ámbito de la Atención
Primaria en Catalunya, esta directiva europea afecta, básicamente,
a las retribuciones, al descanso y al incremento de puestos de trabajo
en la atención continuada de presencia física, puesto
que tanto la jornada laboral como la voluntariedad de prolongación
de la jornada ya están previamente pactadas.
Pese
a ello, hay otros aspectos que determinarán un antes y un
después en la historia laboral del médico con la aplicación
de dicha directiva.
-
El médico no puede estar, por orden, permanentemente al servicio
de su profesión, al margen de situaciones excepcionales.
-
Cuando el gobierno central o las administraciones autonómicas
o las instituciones y entidades sanitarias pretendan ampliar la
jornada laboral del médico "por necesidades del servicio",
tendrán que evaluar con más precisión cuales
son estas necesidades, cuando menos por el coste que conllevan.
Hasta la fecha, nunca han querido negociar este gasto, ni han querido
otorgar la verdadera dimensión a la atención continuada
y a los profesionales de este servicio.
-
La atención continuada dejará de tener, para unos
y para otros, las características simplistas de ser un apéndice
que complemente un salario ínfimo y, progresivamente, obligará
a reconsiderar los conceptos de salario y horas extraordinarias.
Lograr
la aplicación efectiva de estos parámetros, para todos
y sin perjuicios, y garantizar la calidad del servicio hasta donde
les corresponde, es y será una tarea difícil que requerirá
tiempo, comprensión y perseverancia de cada uno de los agentes
implicados.
OTRA
AGRESIÓN A LOS SANITARIOS LOCALES
Severino
Fernández Verea
vicepresidente de la federación de Titulares y Rurales
del SMC-CESM
Una
vez más, el Departament de Sanitat i Seguretat Social de la
Generalitat de Catalunya agrede al colectivo de sanitarios locales.
En otra forma de lesionar gravemente los legítimos intereses
de este grupo profesional, sin tener en consideración los superiores
intereses de la comunidad y violando la legislación vigente,
la administración pretende amortizar las plazas de médicos
APD (Asistencia Pública Domiciliaria) que van quedando vacantes
por jubilación.
Aparte
del perjuicio directo para los profesionales, no respetando derechos
garantizados por ley, la amortización deja sin medios humanos
el control sanitario en la base del mismo, en la primera línea.
Este
colectivo de funcionarios de carrera, con nombramiento por méritos
académicos y profesionales mediante concursos directos y transparentes,
plantea un serio problema al político de turno en el gobierno
respectivo. Son funcionarios que no dependen del Gobierno en su nombramiento
y en su trabajo que es absolutamente profesional, técnico e
independiente de los intereses políticos. Entre los objetivos
principales de los médicos APD se encuentra mejorar y mantener
la salubridad del medio, la calidad de los alimentos y la prevención
de enfermedades
Que
el trabajo realizado a lo largo de una larga historia ha sido positivo,
con resultados excelentes, nadie lo pone en duda. Una función
realizada con conocimiento del tema, dedicación y sacrificio
y con muy pocos medios. Trabajando mediante la información
y la convicción, han conseguido elevar las condiciones de la
salud pública y la salud de los ciudadanos muy por encima de
la media de los países más desarrollados y con un coste
económico muy bajo.
Desde
un tiempo a esta parte, se intenta eliminar este cuerpo de funcionarios
(médicos, farmacéuticos, veterinarios y practicantes
titulares), que son la primera línea de defensa de la salud,
de lucha contra la enfermedad, controlando y mejorando el medio ambiente,
la calidad integral de los alimentos, la reducción de enfermedades
mediante la prevención, con normas higiénico-sanitarias,
alimentarias, campañas de vacunación, etc.
Ante
esta situación, la Junta de Personal de los Servicios Territoriales
de la Generalitat de Lleida, a propuesta de CEMSATSE, ha acordado
oponerse a las amortizaciones de las plazas de funcionarios locales
de la sanidad pública porque se eliminan puestos de trabajo
imprescindibles para los profesionales sanitarios y para un buen control
de la salud pública.
No
es posible sustituir, y menos eliminar, los cuerpos de sanitarios
locales sin quebranto serio para la salud pública y la sanidad.
Así lo reconocen los países que no los tienen. Los propios
gobernantes españoles, del gobierno central y autonómico,
confiesan que "si no existiesen estos cuerpos tendrían
que crearse" y que "han sido el pilar básico de la
sanidad en España desde hace siglos" (véase el
reportaje emitido por Canal 33 el pasado 18 de enero por la noche
sobre la elaboración de piensos en Francia, con la contaminación
ambiental subsiguiente. Por cierto, en Francia no existen estos cuerpos
de Sanidad Local).
Entonces,
¿por qué se pretende borrarlos de la organización
sanitaria? Los cambios hasta ahora realizados en algunos de estos
colectivos -farmacéuticos y veterinarios titulares- no han
mejorado la gestión, sino todo lo contrario, como lo atestiguan
los problemas del clembuterol y la EEB, tan de actualidad. No podemos
en este corto y mal pergueñado trabajo, entrar en múltiples
detalles y problemas más o menos generales o puntuales porque
lo harían interminable. Pero todo se puede debatir.
En
lugar de eliminar estos cuerpos, lo necesario sería dotarlos
de más medios, de más poder administrativo, manteniendo
su independencia de trabajo, para utilizar correctamente, en beneficio
de la comunidad, el trabajo del mayor colectivo de técnicos
en salud pública.
EL
FRACASO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN CATALUNYA
Lluís
Bagán Mezquita
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
La
Reforma de la Atención Primaria (AP) está fracasando y
nadie puede culpar a los médicos.
Está
fracasando porque ni la Administración ha puesto los medios para
alcanzar los objetivos para los que fue diseñada, ni lo desea.
Son otros sus planteamientos.
Para
analizarlos es conveniente separar dos niveles en la Administración
siguiendo los criterios de V. Ortún. El Macroeconómico,
que corresponde a las directrices políticas y de ordenación
mediante conciertos, y el Mesoeconómico que se atribuye a la
actividad de las Direcciones en sus diferentes niveles ( En el Microeconómico
estarían las actividades que realizan los profesionales sanitarios
en su atención directa a la población).
El
escalafón de la Macroeconomía de la sanidad catalana lleva
años tejiendo un entramado empresarial digno de los más
sofisticados imperios de la economía financiera.
A
la pregunta de porqué existen seguramente varias respuestas.
Siendo profano en economía y sin ánimo de ser axhaustivo,
permítaseme establecer un cierto paralelismo.
En
los últimos años se está utilizando el DOGC para
dar carta de legalidad a diversas fórmulas jurídicas en
la sanidad pública, tipo Institutos, Fundaciones, Consorcios,
Conciertos, etc., según criterios difíles de comprender
y siempre poco o nada justificables como mejora sanitaria, antes al
contrario.
Un
paseo por las informaciones sobre economía nos ilustran rápidamente.
El enriquecimiento rápido no llega de la mano del trabajo diario
o la producción, sino de la compra/venta, la participación,
la diversificación, la fusión, etc. La economía
financiera genera beneficios fabulosos en dinero-poder para aquellos
que tienen capacidad de decisión. La cruz de este fenómeno
la encontramos en el otro extremo, el de los medios de producción,
y los que en él desarrollan su trabajo. El empobrecimiento es
exponencial, y en proporción directa al enriquecimiento de los
primeros. También se derivan otros aspectos muy importantes:
Regulación e inestabilidad de empleo, pérdida de identidad
de empresa, desinterés por el trabajo, disminución de
la calidad e incremento de la inquietud social. Etc.
El
nivel de Mesoeconomía.
A medio camino entre el empobrecimiento y el poder, tienen la difícil
tarea de ajustar un balance de imposible equilibrio. Más próximos
a la gestión pura que a las necesidades sanitarias, son la voz
de su amo y hacen dejación de su responsabilidad social al igual
que el nivel superior.
Hay
tres grupos de aspectos no resueltos por este nivel.
1.-
Inclusión de fórmulas de gestión autóctonas
a cada EAP según las necesidades de la población asitida
y los recursos existentes, y potenciar la calidad de las prestaciones.
2.-
Suprimir todas las normas/barrera que imposibilitan la elasticidad
necesaria para la solución de los problemas y el avance en las
prestaciones sanitarias.
3.-
Modernizar y suprimir la burocracia inutil que merma y distorsiona los
ya pobres recursos que llegan al final de la cadena.
Lo destacable de este nivel mesoeconómico durante estos años
ha sido justo el proceso inverso. Aumentar considerablemente el número
de personas que lo componen (tenemos directores y directorcillos de
todo tipo), incrementar su pasión por el control y el dirigismo,
y multiplicar las tareas burocráticas del resto. Volumen de información
que justifica nuevamente, cual círculo vicioso, el incremento
de numero de personas en su entorno burocrático.
Cuando
dicen “no hay dinero”, es cierto. Cada vez tienen menos dinero para
incrementar su plantilla,porque son muchos, o utilizando términos
empresariales, “necesitan más margen de recursos liberados” a
su disposición.
Seguramente
habría que añadir otra hazaña de este nivel. Hace
muy bien de pantalla para evitar que las críticas lleguen a sus
jefes, a los que deben el cargo, y si bien no son capaces de asumir
su responsabilidad, si son capaces de dirigir las críticas de
la opinión pública hacia el tercer nivel verdadero chivo
expiatorio (véase la crítica durante la epidemia de gripe
del año pasado o la responsabilidad en el incremento del gasto
de farmacia sin paliativos).
Para
la Administración (los dos niveles), la sanidad ya no es un servicio
básico que la población deposita en ella para su ordenación
y gestión. Es un sector con determinado volumen de negocio y
sus esfuerzos se dirigen a conseguir el mayor rendimiento económico
y de poder político y/o empresarial, y mantenerse en el cargo.
El resto no le interesa. Como máximo es un valor añadido
circunstancial conseguido por otros del que se aprovecha para potenciar
su propia imagen.
Con estas directrices es imposible que la RAP alcance sus objetivos.
El esfuerzo de los profesionales por desarrollar nuestro cometido se
ve frenado contínuamente por las limitaciones que se nos imponen.
La previsión es una disminución de las prestaciones y
una menor calidad de las mismas.
El
tercer nivel no somos unos santos. Es necesario una ordenación
y una buena gestión, pero una gestión sanitaria.
Podemos
tomar dos opciones. Olvidarnos de nuestra responsabilidad social y profesional
como los otros, y aprovechar cuanto esté a nuestro alcance
en beneficio propio, y olvidar el esfuerzo y la ilusión invertidos
para seguir teniendo conciencia profesional dentro y fuera de la sanidad
pública, o tomar conciencia de la situación a la
que estamos siendo conducidos y actuar con los medios a nuestro alcance
para invertir la dirección por la que nos conducen.
Somos
un colectivo potente y todavía respetado por la sociedad. No
podemos perder nuestras señas de identidad - las tenemos
no quepa la menor duda - y debemos utilizarlas para reorientar el camino
que algunos han trazado, e impedir su éxito y nuestro fracaso.
Érase
una vez un país
Antoni
Gallego i Zurdo
secretario
general adjunto para Promoción Profesional
Érase
una vez un país que se creía el centro del mundo. En
la Administración sanitaria estaban encantados de haberse conocido,
convencidos de que lo tenían todo atado y bien atado.
El
llamado Ministerio de Sanidad se había erigido desde 1978 como
el único ente capacitado en el país para formar especialistas
con lo que se despreciaba a todos aquellos que hasta en ese momento
tenían la responsabilidad de formar: Universidades, Escuelas
Profesionales, etc.
Otro
ministerio, mal llamado de Educación, custodiaba celosamente
los títulos “nobiliarios” de todos sus médicos sin preocuparse
en absoluto de los miles de Licenciados que salían de las Facultades
de Medicina echándole las culpas a Sanidad de la insuficiente
oferta de plazas formativas y olvidando que la formación es también
cosa de Ministerios de Educación.
Había
secretarías de estado para educación y para la sanidad.
Tenían sus respectivas direcciones generales y sus subdirecciones
como no pueden faltar.
Había
asesorías jurídicas y secretarios y secretarias varias
que contestaban fielmente a los teléfonos indicando que sus respectivos-as
jefes-as estaban reunidos o se habían marchado a Zimbabwe.
Todo
estaba atado y bien atado. La ley de ordenación de las profesiones
sanitarias, se rehacía una vez tras otra y cada renovación
agotaba legislaturas sin llegar nunca a publicarse.
Pero
no pasaba nada......
Nos
habíamos dotado de la mejor forma de formar a los médicos
especialistas y ese decreto era como las tablas de la ley: nada era
ni existía fuera del sistema MIR.
No
existían los psiquiatras de diputación. Colectivo con
pedigrí: tenían convocatoria, concurso oposición
y la plaza en propiedad ganada en el sistema público. En
los requisitos de la oposición, solamente se pedían los
conocimientos de la especialidad.
Tampoco
existían los ayudantes de equipo quirúrgico: médicos
del sistema público contratados como ayudantes de un jefe quirúrgico
y que debido a las necesidades del sistema, terminaban pasando visita
al cincuenta (si no más) por ciento de las visitas programadas
y lógicamente terminaban siendo tan especialista como el otro.
Tampoco
estaba el médico asistente, residente, meritorio, observador,
en prácticas, interno, contratado, etc. maneras todas ellas de
definir un gran colectivo de médicos que con una formación
paralela reglada o no, se habían formado en las estructuras
del sistema creando un submundo de oscurantismo y subempleo alrededor
de una elite que les amamantaba, les alentaba, les toleraba o simplemente
les explotaba.
Gracias
a todos ellos se pudo formar a esa elite porque el examen iniciático
de acceso a la formación se transformó en el bautizo del
pecado original de haberse licenciado en un número que llego
a ser, en algunas ocasiones hasta veinte veces mayor que el de plazas
MIR.
Gracias
a todos ellos se atrevieron a crear y extender redes de especialistas
en atención extrahospitalaria: redes de geriatría, de
drogodependencia y otras toxicomanías, de salud mental.
También
a ellos se debe la expansión de los hospitales comarcales concertados
cuyas plantillas orgánicas se nutrieron de esos médicos
que no ERAN pero si HACÍAN de especialista aunque no tuvieran
título pero sí formación. Los MESTO.
Cuando
en 1991 la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos
(CESM) inicia su intervención en este tema, lo hace desde la
conciencia de que hay un tremendo vacío de responsabilidades
y decide ponerle puertas al campo: había que saber cuantos médicos
estaban en una situación de inestabilidad en el empleo y de inseguridad
jurídica. Nadie lo sabía.
El
estudio Mesto realizado conjuntamente entre el COM Tarragona cuyo presidente
a su vez era senador permitió detectar la composición
y el perfil de los que dimos en bautizar como MESTO. A continuación
y mediante una política de información a colegios, sindicatos
confederados y partidos políticos, se consiguió que de
no existir pasásemos a existir con cifras en la mano.
En
1994 se promulga el Real Decreto (RD) 1776/1994 por el que una minoría
del estudio Mesto pudo acceder a la titulación de especialista.
El mismo día que el Gobierno aprobaba ese decreto dijimos que
era insuficiente, los años de trabajo nos ha dado la razón
y nuevamente el circuito: Mesto-Parlamento-Ministerios-Consejo Nacional
Especialidades- Consejo Interterritorial y finalmente Consejo de Ministro
y BOE.
Algunas
voces altisonantes y bien intencionadas dicen que se van a regalar títulos:
les debemos recordar que se trata de un problema de alcance nacional
que por mandato parlamentario el gobierno debe resolver; las Comisiones
Nacionales de Especialidades velan por la buena formación de
esos médicos y el Consejo Interterritorial de Sanidad vela por
comprobar que esos médicos trabajan y han trabajado en la sanidad
el tiempo que el decreto contempla.
Por
tanto no es el capricho de unos cuantos que tratan de saltarse las leyes
y los mecanismos de control, sino que son un colectivo de médicos
a extinguir cuyo derecho a la formación les fue negado cuando
obtuvieron una licenciatura que no les servía para nada.
Creemos
que con ese decreto se cierra una de las etapas más tristes y
frustrantes de la historia de la formación especializada de esta
profesión. De todos modos la solución definitiva dista
mucho de llegar mientras no se publique de una vez por todas la famosa
Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, donde quedarán
claramente definidas las reglas del juego.
LA
IMPUGNACIÓN DE LAS ELECCIONES SINDICALES DEL ICS EN GERONA
ES UN ATENTADO ANTIDEMOCRÁTICO
Lluís
Bagán Mezquita
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
CEMSATSE
sostiene que tanto UGT como CATAC han jugado sucio para ganar adeptos
y acabar con las conquistas del colectivo sanitario.
La
formación sindical CEMSATSE, integrada por el Sindicat de Metges
de Catalunya (SMC-CESM) y el Sindicat d’Infermeria de Catalunya (SATSE)
sostiene que la impugnación de las elecciones sindicales en
la atención primaria del ICS en Girona, y la posterior anulación
de los comicios por parte de un árbitro electoral es una maniobra
oscura que esconde un atentado antidemocrático concebido desde
las dos centrales sindicales que históricamente han maltratado
al colectivo profesional sanitario. En opinión de CEMSATSE,
tanto UGT como CATAC no han sabido aceptar el rechazo al que los ha
sometido el electorado y han optado por jugar sucio y captar
adeptos a costa de perjudicar gravemente los intereses de los trabajadores
de la sanidad catalana, con la intención de que la confusión
creada les beneficie. Como dice el refrán “A río
revuelto, ganancia de pescadores”, aunque los pescadores hagan servir
redes que esquilen la pesca y agoten todos los bancos de peces.
La
actitud de UGT y CATAC no es nueva. Durante muchos años las centrales
sindicales “de clase” fueron las únicas interlocutoras sociales
en sanidad y a consecuencia de sus consignas políticas y partidistas
(poco democráticas) los profesionales sanitarios fueron arrinconados,
maltratados y marginados (pese a ser los responsables directos de la
atención a la población) y, en consecuencia, perdieron
poder adquisitivo. Cuando la situación provocó la reaparición
de los sindicatos profesionales (SMC-CESM y SATSE) se dio la vuelta
a la tortilla y los profesionales dieron su apoyo incondicional de forma
mayoritaria a sus propuestas porqué ponían fin al anterior
monopolio de intereses partidistas.
Como
la democracia parece no ser el fuerte de las dos centrales sindicales,
ahora se amparan en una curiosa interpretación de la legalidad
para erosionar todos los logros conseguidos gracias al esfuerzo y al
sacrificio de muchos profesionales (muchos de ellos directores de equipo)
que han luchado por conseguir mejores condiciones de trabajo y mejoras
cualitativas en la sanidad pública. Por tanto, criticar la libre
elección de directores de equipo como representantes sindicales
(que conocen perfectamente la situación sanitaria actual y las
penosas condiciones de trabajo de los profesionales) es una jugada
más que sucia, rastrera. Y más cuando se descalifica de
forma gratuita unas trayectorias profesionales impecables . Pero si
lo que quieren tanto CATAC como UGT es que el peor trabajador de cada
equipo desarolle una labor tan importante como la de delegado sindical,
CEMSATSE no lo permitirá de ninguna de las maneras.
Decir
que SMC-CESM es el sindicato de la Generalitat porqué su secretario
general participa en la Mesa de Sanitat con nombramiento del conseller
es jugar muy sucio. Es jugar muy sucio porqué el nombramiento
es una “argucia” para que un médico pueda estar presente en las
conversaciones, ya que ninguna de las otras centrales sindicales designó
ni a un médico ni a un ATS como representante, un extremo
del todo inconcebible. Por todo esto, a partir de ahora CEMSATSE
no sólo luchará por mejorar la sanidad pública
y las condiciones laborales de los profesionales (con el apoyo de sus
afiliados y sus votantes) sinó que no escatimará esfuerzos
en desenmascarar a aquellas formaciones y personas que actuen en beneficio
personal con métodos antidemocráticos y se olviden del
colectivo al que representan.
COMENTARIO
DEL RD DE HOMOLOGACIÓN
MG-MFyC
Lluís
Bagán Mezquita
secretario
de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM
En
el B.O.E. de 27 de agosto de 1998, se ha publicado el RD 1753/1998,
de 31 de julio, que legisla sobre tres aspectos que aunque relacionados
cabe diferenciar claramente.
-
LEXICOGRÁFICO.-Cambio
de denominación de las plazas de Medicina General por las
de Medicina de Familia. (Se ofrecen bastantes garantías como
para que sea un mero cambio de nombre sin mayor significación).
- ACADÉMICO.-
Sistema excepcional y limitado en el tiempo (hasta el 2008) para que
los licenciados antes de 1/1/95 puedan acceder cumpliendo una serie
de requisitos, al título de especialista en Medicina Familiar
y Comunitaria.
-
LABORAL.- Valoración y relaciones de equivalencia entre el
título de Especialista en MF y C, y los años de experiencia
profesional, a efectos de puntuación en baremo para acceso
a plazas en las instituciones dependientes del Instituto Nacional
de la Salud y sus homólogos autonómicos.
La publicación del RD 3303/1978 al crear la especialidad de MFyC
para el desempeño de plazas de Medicina General (ahora M. de
Familia), inició un duro y doloroso enfrentamiento del colectivo,
al no establecer las fórmulas de acceso a la especialidad de
los que estaban desempeñando estas mismas plazas, o los que no
pudieron acceder a la vía MIR para la especialidad por la limitación
de las mismas. Se creaba así médicos de primera y de segunda,
y seguramente alguna subcategoría más. Máxime cuando
en el apartado 2 del mencionado R.D. de 1978, se atribuía preferencia
de contratación a los especialistas en MFyC, sin establecer criterios
de equivalencia bien fuera con la Formación Continuada, bien
con “Masters” con contenido similar a la Especialidad, bien con años
de experiencia, etc.
Este
enfrentamiento, desde el punto de vista legal, culmina con la publicación
del actual R.D. 1753/1998, que también suprime el desdichado
artículo 2 del anterior. De este modo el Gobierno, y los responsables
de la ordenación de las profesiones sanitarias, pretenden cerrar
la herida abierta en el colectivo de primaria (de la que se han servido
para incumplir buena parte de los compromisos adquiridos con unos y
otros), y posibilitar el acceso al mundo laboral de la sanidad pública
(prácticamente monopolio en nuestro país) de este país
o de cualquier otro de la Unión Europea (UE), de aquellos licenciados
antes de 1/1/1995 que no tienen la especialidad.
Durante
estos años el Sindicat de Metges de Catalunya se ha mantenido
en el lugar que le corresponde de la vertiente laboral, participando
en todos los foros en donde se debatía la difícil solución.
Se ha debatido y negociado para llegar a situaciones de compromiso (la
incongruente legalidad ya la conocemos) entre la experiencia de los
MG con años de ejercicio y formación continuada acreditada
y Especialistas en MFyC o médicos de la UE con titulaciones homologables
legalmente, recién titulados, y sin prueba de evaluación
objetiva final como se establece legalmente.
Se
legalizaba, no se legitimaba, una diferenciación que los baremos
de contratación se aprestaban a recoger: la formación
MIR se primaba desequilibradamente respecto a los años de ejercicio.
La
mayoría, médicos licenciados con anterioridad al 1 de
enero de 1985 sin formación MIR, fue silenciada con decretos
y con resoluciones pero el equilibrio no se ha alcanzado hasta que se
ha obligado al gobierno desde todos los ámbitos: Sindicatos,
Colegios, Congreso de los Diputados,
Sociedades Científica, a rectificar los errores iniciales.
SÍNTESIS
del decreto de acceso al título de MFyC
1.-
Lexicográficamente: Cambia el nombre de las plazas de medicina
general por el de medicina de familia, con todas las garantías
dentro del Servicio Nacional de Salud Español, para el que no
posea ni desee acceder al título de especialista, y disponga
de la certificación prevista en el R.D. 853/1993.
2.-
ACADÉMICO: NO es obligatorio.
Quien quiera acceder al título de especialista deberá
reunir los requisitos:
a)
Ejercicio profesional como MG de atención primaria en la
Sanidad pública o
concertada un período superior a 5 años (se pueden
completar hasta 1 de enero del 2008)
b) Formación especifica de 300 horas configurada en los diferentes
ámbitos de la especialidad que se harán públicos
mediante una Resolución
c) Prueba de objetiva de evaluación de la competencia en
cada Comunidad Autónoma (presupuestado ya), que se podrá
repetir una vez si no se supera toda o alguna de las partes , y
una tercera a nivel nacional si no se superan las dos anteriores.
ATENCIÓN: El presente RD permite que los médicos admitidos
al curso de perfeccionamiento contemplado en el RD 264/1989 puedan
acogerse a esta norma quedando exentos de acreditar 300 horas.
3.-LABORAL.
a)
Se garantiza el acceso de todos los médicos anteriores al 1-1-95
a los concursos oposiciones en plano de igualdad respecto a titulación.
b) Se suprime el artículo 2 de RD 3303/1978 por el que se prefería
la contratación del Médico de Familia MIR. No puntúa
el título en el baremo. Es un requisito no un mérito.
c) Puntuación para acceso a plaza. Se Establece la relación
de equivalencia de puntuación del período de formación
vía MIR y entre 6 y 8 años de experiencia.
Qué
hacer ahora (Los que deseen obtener el título de especialista)?
1.-Pedir
certificación de servicios prestados en las entidades de AP en
donde se ha trabajado.
2.- Permanecer atentos a la próxima publicación de la
Resolución que definir el perfil del curso y de la prueba específica.
Prevemos entre 2 y 3 meses de demora.
El
Sindicat de Metges de Catalunya no es entusiasta con el texto del RD,
que deja flecos susceptibles de discusión, pero creemos
que el texto definitivo es una solución mucho mejor que los anteproyectos
a que habíamos tenido acceso.
Es
importante disminuir en lo posible las divisiones del colectivo, que
a todos perjudican en beneficio de terceros, y es igualmente importante
alcanzar un equilibrio lo más ajustado posible entre las diferentes
fórmulas de formación convenientemente acreditadas, para
evitar sensaciones de vencedores y vencidos.
Cabe
finalmente recordar que el R.D., nunca ha sido objeto de negociación,
y que si bien hemos hecho un buen número de aportaciones, parte
de ellas recogidas en el presente R.D. , el Gobierno finalmente impone
su criterio.
Vigilaremos
atentamente la aplicación de este RD puesto que la Administración
ha demostrado reiteradamente su escasa habilidad y su mala voluntad
en la solución del problema.
EL TALÓN DE AQUILES DE PUJOL
Ernest
Lluch
catedrático
de la Universitat de Barcelona (UB)
-
asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000 -
Articulo
publicado en "LA VANGUARDIA" el 23 de julio de 1998
Pienso
que Jordi Pujol ha hecho un número considerable de cosas positivas
en su vida. A causa de esto, no formo en las filas del antipujolismo
y por creer que Cataluña y el catalán existían
de mucho antes y existirán mucho después que él,
tampoco de las del pujolismo. Mi catalanismo, inferior a su nacionalismo,
me impediría, en cambio, aguantar un Gobierno que actúa
contra la unidad lingüística en el País Valenciano
y contra la ley del catalán en Catalunya. Desde esta perspectiva,
puedo opinar que buena parte de las empresas que ha emprendido Jordi
Pujol han dado frutos, pero siempre a la larga no han acabado de salirle
las cuentas. No ha perdido desde el exterior, sino desde los propios
déficit.
La
deuda de la Generalitat casi ha alcanzado el techo de los 2 billones
de pesetas, lo que supone unos 90.000 millones de pesetas anuales mínimos
en concepto de intereses. Quien, me afirman, intentó frenarlo,
Basáñez, duró poco tiempo. Es ya una cifra
muy importante y que se puede acabar convirtiendo en el hecho que más
desgastará a Pujol. Hace ahora un año, se planteó
el 30 por ciento del IRPF como una solución espléndida
que proporcionaría 250.000 millones en cinco años.
Transcurridos estos meses nos encontramos con que el ingreso real ha
sido francamente inferior, unos 10.000 millones en un año.
Si desciende el IRPF es lógico que aún descienda más,
puesto que la fórmula pactada con el Gobierno es bastante incomprensible:
se reduce la liquidación real, se mantiene el 30 por ciento pero
se mantendrá lo ingresado.
Si
disponer de votos decisivos ha dado tan pocos resultados y además
la inversión pública del Gobierno central ha descendido,
aún siendo históricamente baja, los 2 billones continúan
igual o creciendo. Creciendo hasta tal punto que se puede afirmar
que Cataluña tiene como rasgos nacionales diferenciadores la
lengua, la historia y la deuda de la Generalitat. Si ni teniendo
la llave de la gobernabilidad se ha conseguido arreglar la deuda, es
que, además de mala negociación, debe haber un gasto algo
desbocado. La deuda es un problema que se esconde durante cierto
tiempo pero no durante todo el tiempo.
Las
cosas están en tal punto que si las elecciones catalanas se celebran
en marzo o se celebran en noviembre las cosas pueden se diferentes.
Tan diferentes que puedan influir en el enfrentamiento entre Pujol y
Maragall. La deuda del Ayuntamiento de Barcelona, de unos 215.000
millones y, además, bajando en unos 10.000 millones anuales,
favorecería al nieto del poeta por lo que, cuanto más
tarde se celebren, el peso de la deuda de la Generalitat será
más visible.
Hace
unos pocos meses afirmar que el déficit sanitario alcanzaba los
325.000-350.000 millones era hacer «oposición» y
no sumas. Eran aquellos meses en que se mentía a habitantes
de Ribes de Freser. Ahora, el nuevo conseller de Economía
ha proporcionado cifras muy semejantes: unos 300.000 millones
a finales de año a los que hay que añadir unos 104.000
millones de los hospitales concertados. También se afirmó,
hace unos meses, que el pacto sanitario alcanzado con el PP era extraordinariamente
satisfactorio y en mis evaluaciones proporcionaba 57.700 millones de
pesetas. Dado que el déficit anual que se estima es de
50.000 millones, el pacto sanitario proporcionaba 7.700 millones para
disminuir la deuda acumulada. Algo es algo, pero no ha sucedido
así. Los 57.700 millones han quedado reducidos a unos 35.000.
El
decreto sobre exclusión de medicamentos es un caso claro de mala
negociación. Con desgana CiU lo vota y aparece, por su
deuda y por su déficit, como el instigador. Así,
un humorista, Ramón, que publica diariamente en la mayor cadena
de prensa -el «grupo vasco de prensa»-, presentaba a un
médico que preguntaba a un paciente: «¿Cómo
quiere la receta? ¿Con IVA o sin IVA?». El paciente
le contestaba «No. En catalán». Esto,
que sucedía el 26 de noviembre pasado, era un buen reflejo de
cómo se atribuía una política antipática
no a CiU, sino a todos los catalanes. Lo más sorprendente
es que son medidas que aún no han entrado en vigor.
La
bajada de los tipos de interés ha sido un alivio para la Generalitat.
Decimos un alivio pero no una solución. La inversión
pública de la Generalitat se está reduciendo de todos
modos. GISA ya no sirve tampoco. El presidente del Sindicat
de Metges de Catalunya declara que en el servicio sanitario se está
notando ya la falta de fondos. La propia Conselleria de Economía
ha impuesto un duro plan de ajuste al conseller de Sanidad. Los
síntomas se acumulan. No está lejos el momento en
que las aguas embalsadas puedan saltar por encima del muro del pantano.
Una deuda que, tarde o temprano, tendremos que pagar todos los catalanes.
Se
dirá que se recibe poco, pero afirmarlo es funcionar como aquel
ciudadano que piensa que debería ganar bastante más de
lo que le pagan y que consume no de acuerdo con su «sobre»,
sino con lo que debería contener. Una actitud poco realista
que lleva a dificultades: el talón de Aquiles de
Pujol. Lean las estadística del Banco de España
y verán que el déficit disminuye algo.
FALTA VOLUNTAD POLITICA
Severino
Fernández Verea
presidente de la Federación de Titulares y Rurals del SMC-CESM
Coincidiendo
con la movilización de los médicos de Atenció Primària
(Federacions de Titulars i Rurals y de Extrahospitalària del
S.M.C.) denunciando la precariedad y la degradación de
la Sanitat a Catalunya, el Subdirector del Servei Català de la
Salut manifiesta en distintas conferencias -políticas, de UDC-
en Lleida, que es necesario un sistema de financiación diferente
para la Sanidad: «en vez de asignar recursos financieros por población
debe hacerse por patologías».
Vemos
muy complejo, difícil, y parece que imposible, la asignación
de recursos por este sistema, si no se hace a toro pasado. Las enfermedades
que se presentan están en relación con la población,
y con las características de esa población. Nos parece
que la propuesta es otro intento de distraer al personal, de marear
la perdiz, de no hacer lo necesario para resolver el grave problema,
la situación a la que estamos llegando, que, sin intención
de alarmar, cada día es más grave y, por lo tanto, de
solución más complicada.
No
diré que el actual sistema de financiación sea el mejor,
el ideal. Pero es el que hay, el que tienen todas las CC.AA. con competencias
en Sanidad, y, supongo que el mismo que utiliza para sus presupuestos
el Insalud no transferido (14 millones de ciudadanos). Hemos de construir
el cesto con los mimbres de que disponemos, y no aplazar la fabricación
del cesto hasta tener nuevos mimbres, porque puede ir para muy, muy
largo.
Hay
Autonomías, como Galicia, que, aplicando un plan de reducción
de listas de espera, han bajado las demoras de una media de mas de 200
días, a 60 días, en tres años; lo mismo que Euskadi.
En los 60 días se resuelven los problemas de salud, tanto si
se trata de exploraciones especiales como de intervenciones quirúrgicas.
Durante el año actual pretenden reducir esta demora a 40 días,
y así, hasta eliminarla. Simultáneamente, son la comunidades
donde los médicos de A.P. tienen mejores retribuciones, pero
con diferencias que pueden llegar al 70%.
El
Insalud no transferido, gestionado directamente por el Ministerio de
Sanidad y Consumo, en el área de su competencia, ha reducido
a 98 días la media de tiempo para la resolución de problemas
de Salud, en un año -el objetivo eran 100 días-. Su plan
es reducir a 60 días ese tiempo en 1.998. Y paga a sus profesionales
de A.P. un 40% de media más que Catalunya.
Mientras
tanto, en Catalunya, con no menos dinero por ciudadano, ahorrando mas
del 30% en remuneraciones de todo el personal de A.P., estábamos,
en Octubre de 1.997 en una media de 25 días para una primera
visita a Especialista (oscilando de 1 a 117 días), en Marzo de
1.998, con una media de 47 días (de 1 a 485), se ha producido
un incremento del 85% con respecto a octubre pasado. En Mayo actual,
con una media de 44 días (de 1 a 434) se mantiene un incremento
respecto a Octubre del 78%. Esta aparente mejora en 7 puntos desde Marzo
tiene poca significación , y, posiblemente se deba a la autoderivación
de los clientes hacia la Medicina Privada, porque no se arriesgan
a esperas tan prolongadas. (Análisis correspondiente a DAPs
Urgell, Sagarra y otras).
Sumando
a estas demoras las existentes para exploraciones complementarias, para
intervenciones, etc., se llega a tiempos de espera para la solución
de los problemas de salud verdaderamente inaceptables, muchas veces
más de seis meses, hasta 18 meses o más en muchos casos.
El asunto no es baladí, es muy grave, y conduce a una mala calidad
del servicio prestado, por tardío. Encarece significativamente
el coste para la Seguridad Social, para las Empresas y para los Trabajadores
por bajas laborales innecesariamente prolongadas ; por consumo de tiempo
en repetidas e inoperantes consultas y fármacos que dejarían
de utilizarse si los problemas de salud se resolvieran en tiempo razonable,
sin otra demora que la impuesta para la investigación-estudio
de cada caso.
A
la vista de todo lo anterior, Sr. Subdirector, hemos de concluir que
el problema no es de asignación económica, al menos no
es solo de dinero. Tiene mas enjundia. Allí donde van mejor las
cosas ha habido y hay por parte de los correspondientes gobiernos una
voluntad firme de resolver la situación, se han elaborado planes
y proyectos, se han fijado objetivos a cumplir, y se han aportado los
recursos económicos, materiales y profesionales adecuados para
alcanzar esos objetivos. Y lo están consiguiendo!.
Aquí,
en Catalunya, no hay un estudio de la situación, no hay planes,
no hay proyectos, no hay objetivos. En definitiva, no hay voluntad política
de entrar en el fondo de los problemas y solucionarlos. Solo hay propuestas
improvisadas, voluntariosas, no aceptables. Propuestas como : «conocerse
mejor los cabeceras y especialistas», «ahorrar dinero en
medicamentos para incrementar los sueldos», «aumentar las
horas de trabajo de los profesionales de A.P. para mejorar los salarios»,
«¿?».
Son
propuestas improvisadas, carentes de contenido real, inoperantes. Algunas
son verdaderas trampas saduceas, o para elefantes. Intencionadas o no,
pero trampas. A estas «propuestas» solo cabe el rechazo
frontal , sin paliativos, por parte de los profesionales de A.P.
Nosotros,
con el conocimiento real de la problemática que vivimos y sufrimos
cada día con nuestros pacientes, estamos dispuestos a colaborar
con la Administración en el análisis, elaboración
de proyectos y fijación de los objetivos adecuados para resolver
adecuadamente y sin más aplazamientos esta grave situación,
Solo exigimos voluntad real de trabajar con objetividad, con seriedad,
y sin aplazamientos.
Para
solucionar todo esto es necesario voluntad política, estudio,
análisis, proyectos, objetivos, y recursos adecuados. Es necesario
considerar la buena, eficaz y eficiente atención sanitaria como
OBJETIVO PRIORITARIO.