Archivo opinión


UN ANTES Y UN DESPUÉS
(27.06.01)

Lluís Bagán,
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM

OTRA AGRESION A LOS SANITARIOS LOCALES
S
everino Fernández,
vicepresidente de la federación de Titulares y Rurales del SMC-CESM

Archivo opinión (articulos anteriores a enero de 2001)


EL FRACASO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN CATALUNYA

Lluís Bagán, 
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM 

ÉRASE UNA VEZ UN PAÍS 
Antoni Gallego, 
secretario general adjunto para Promoción Profesional 

LA IMPUGNACIÓN DE LAS ELECCIONES SINDICALES DEL ICS EN GIRONA ES UN ATENTADO ANTIDEMOCRÁTICO 
Lluís Bagán,
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM 

COMENTARIO DEL RD DE HOMOLOGACIÓN MG-MFyC 
Lluís Bagán,
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM 

EL TALÓN DE AQUILES DE PUJOL 
Ernest Lluch 
catedrático de la UB 

FALTA VOLUNTAD POLITICA 
Severino Fernández, 
presidente de la Federación de Titulares y Rurales del SMC-CESM 
 

 


UN ANTES Y UN DESPUÉS

Lluís Bagán Mezquita
secretario de la federación Extrahospitalaria del SMC-CESM

 

La aplicación de los contenidos de la directiva europea 93/104 que regula la ordenación y la distribución del tiempo de jornada laboral, con garantías de higiene y de salud laboral, persigue tres objetivos genéricos.

- Conseguir el equilibrio entre horas de trabajo efectivo y tiempo de descanso. La directiva fija un máximo de jornada laboral y permite sobrepasar este límite, siempre y cuando se garantice la voluntad individual de hacerlo y se apliquen las compensaciones adicionales correspondientes, tanto retributivas como de descanso.

- Lograr que el producto del trabajo sea de calidad (en el sector productivo o en el de servicios) y reducir el riesgo de deterioro por fatiga.

- Garantizar que la competencia empresarial no fundamentará su éxito en la sobreexplotación horaria de los trabajadores.

Desde un punto de vista sindical y en el ámbito de la Atención Primaria en Catalunya, esta directiva europea afecta, básicamente, a las retribuciones, al descanso y al incremento de puestos de trabajo en la atención continuada de presencia física, puesto que tanto la jornada laboral como la voluntariedad de prolongación de la jornada ya están previamente pactadas.

Pese a ello, hay otros aspectos que determinarán un antes y un después en la historia laboral del médico con la aplicación de dicha directiva.

- El médico no puede estar, por orden, permanentemente al servicio de su profesión, al margen de situaciones excepcionales.

- Cuando el gobierno central o las administraciones autonómicas o las instituciones y entidades sanitarias pretendan ampliar la jornada laboral del médico "por necesidades del servicio", tendrán que evaluar con más precisión cuales son estas necesidades, cuando menos por el coste que conllevan. Hasta la fecha, nunca han querido negociar este gasto, ni han querido otorgar la verdadera dimensión a la atención continuada y a los profesionales de este servicio.

- La atención continuada dejará de tener, para unos y para otros, las características simplistas de ser un apéndice que complemente un salario ínfimo y, progresivamente, obligará a reconsiderar los conceptos de salario y horas extraordinarias.

Lograr la aplicación efectiva de estos parámetros, para todos y sin perjuicios, y garantizar la calidad del servicio hasta donde les corresponde, es y será una tarea difícil que requerirá tiempo, comprensión y perseverancia de cada uno de los agentes implicados.

 



OTRA AGRESIÓN A LOS SANITARIOS LOCALES


Severino Fernández Verea
vicepresidente de la federación de Titulares y Rurales del SMC-CESM

 

Una vez más, el Departament de Sanitat i Seguretat Social de la Generalitat de Catalunya agrede al colectivo de sanitarios locales. En otra forma de lesionar gravemente los legítimos intereses de este grupo profesional, sin tener en consideración los superiores intereses de la comunidad y violando la legislación vigente, la administración pretende amortizar las plazas de médicos APD (Asistencia Pública Domiciliaria) que van quedando vacantes por jubilación.

Aparte del perjuicio directo para los profesionales, no respetando derechos garantizados por ley, la amortización deja sin medios humanos el control sanitario en la base del mismo, en la primera línea.

Este colectivo de funcionarios de carrera, con nombramiento por méritos académicos y profesionales mediante concursos directos y transparentes, plantea un serio problema al político de turno en el gobierno respectivo. Son funcionarios que no dependen del Gobierno en su nombramiento y en su trabajo que es absolutamente profesional, técnico e independiente de los intereses políticos. Entre los objetivos principales de los médicos APD se encuentra mejorar y mantener la salubridad del medio, la calidad de los alimentos y la prevención de enfermedades

Que el trabajo realizado a lo largo de una larga historia ha sido positivo, con resultados excelentes, nadie lo pone en duda. Una función realizada con conocimiento del tema, dedicación y sacrificio y con muy pocos medios. Trabajando mediante la información y la convicción, han conseguido elevar las condiciones de la salud pública y la salud de los ciudadanos muy por encima de la media de los países más desarrollados y con un coste económico muy bajo.

Desde un tiempo a esta parte, se intenta eliminar este cuerpo de funcionarios (médicos, farmacéuticos, veterinarios y practicantes titulares), que son la primera línea de defensa de la salud, de lucha contra la enfermedad, controlando y mejorando el medio ambiente, la calidad integral de los alimentos, la reducción de enfermedades mediante la prevención, con normas higiénico-sanitarias, alimentarias, campañas de vacunación, etc.

Ante esta situación, la Junta de Personal de los Servicios Territoriales de la Generalitat de Lleida, a propuesta de CEMSATSE, ha acordado oponerse a las amortizaciones de las plazas de funcionarios locales de la sanidad pública porque se eliminan puestos de trabajo imprescindibles para los profesionales sanitarios y para un buen control de la salud pública.

No es posible sustituir, y menos eliminar, los cuerpos de sanitarios locales sin quebranto serio para la salud pública y la sanidad. Así lo reconocen los países que no los tienen. Los propios gobernantes españoles, del gobierno central y autonómico, confiesan que "si no existiesen estos cuerpos tendrían que crearse" y que "han sido el pilar básico de la sanidad en España desde hace siglos" (véase el reportaje emitido por Canal 33 el pasado 18 de enero por la noche sobre la elaboración de piensos en Francia, con la contaminación ambiental subsiguiente. Por cierto, en Francia no existen estos cuerpos de Sanidad Local).

Entonces, ¿por qué se pretende borrarlos de la organización sanitaria? Los cambios hasta ahora realizados en algunos de estos colectivos -farmacéuticos y veterinarios titulares- no han mejorado la gestión, sino todo lo contrario, como lo atestiguan los problemas del clembuterol y la EEB, tan de actualidad. No podemos en este corto y mal pergueñado trabajo, entrar en múltiples detalles y problemas más o menos generales o puntuales porque lo harían interminable. Pero todo se puede debatir.

En lugar de eliminar estos cuerpos, lo necesario sería dotarlos de más medios, de más poder administrativo, manteniendo su independencia de trabajo, para utilizar correctamente, en beneficio de la comunidad, el trabajo del mayor colectivo de técnicos en salud pública.

 



EL FRACASO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN CATALUNYA

Lluís Bagán Mezquita
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM

 

La Reforma de la Atención Primaria (AP) está fracasando y nadie puede culpar a los médicos. 

Está fracasando porque ni la Administración ha puesto los medios para alcanzar los objetivos para los que fue diseñada, ni lo desea. Son otros sus planteamientos.  

Para analizarlos es conveniente separar dos niveles en la Administración siguiendo los criterios de V. Ortún. El Macroeconómico, que corresponde a las directrices políticas y de ordenación mediante conciertos, y el Mesoeconómico que se atribuye a la actividad de las Direcciones en sus diferentes niveles ( En el Microeconómico estarían las actividades que realizan los profesionales sanitarios en su atención directa a la población). 

El escalafón de la Macroeconomía de la sanidad catalana lleva años tejiendo un entramado empresarial digno de los más sofisticados imperios de la economía financiera. 

A la pregunta de porqué existen seguramente varias respuestas. Siendo profano en economía y sin ánimo de ser axhaustivo, permítaseme establecer un cierto paralelismo. 

En los últimos años se está utilizando el DOGC para dar carta de legalidad a diversas fórmulas jurídicas en la sanidad pública, tipo Institutos, Fundaciones, Consorcios, Conciertos, etc., según criterios difíles de comprender y siempre poco o nada justificables como mejora sanitaria, antes al contrario. 

Un paseo por las informaciones sobre economía nos ilustran rápidamente. El enriquecimiento rápido no llega de la mano del trabajo diario o la producción,  sino de la compra/venta, la participación, la diversificación, la fusión, etc. La economía financiera  genera beneficios fabulosos en dinero-poder para aquellos que tienen capacidad de decisión. La cruz de este fenómeno la encontramos en el otro extremo, el de los medios de producción, y los que en él desarrollan su trabajo. El empobrecimiento es exponencial, y en proporción directa al enriquecimiento de los primeros. También se derivan otros aspectos muy importantes: Regulación e inestabilidad de empleo, pérdida de identidad de empresa, desinterés por el trabajo, disminución de la calidad e incremento de la inquietud social. Etc. 

El nivel de Mesoeconomía.  
A medio camino entre el empobrecimiento y el poder, tienen la difícil tarea de ajustar un balance de imposible equilibrio. Más próximos a la gestión pura que a las necesidades sanitarias, son la voz de su amo y hacen dejación de su responsabilidad social al igual que el nivel superior. 

Hay tres grupos de aspectos no resueltos por este nivel. 

1.- Inclusión de fórmulas de gestión autóctonas a cada EAP según las necesidades de la población asitida y los recursos existentes, y potenciar  la calidad de las prestaciones. 

2.- Suprimir todas las  normas/barrera que imposibilitan la elasticidad necesaria para la solución de los problemas y el avance en las prestaciones sanitarias. 

3.- Modernizar y suprimir la burocracia inutil que merma y distorsiona los ya pobres recursos que llegan al final de la cadena. 
Lo destacable de este nivel mesoeconómico durante estos años ha sido justo el proceso inverso. Aumentar considerablemente el número de personas que lo componen (tenemos directores y directorcillos de todo tipo), incrementar su pasión por el control y el dirigismo, y multiplicar las tareas burocráticas del resto. Volumen de información que justifica nuevamente, cual círculo vicioso, el incremento de numero de personas en su entorno burocrático. 

Cuando dicen “no hay dinero”, es cierto. Cada vez tienen menos dinero para incrementar su plantilla,porque son muchos,  o utilizando términos empresariales, “necesitan más margen de recursos liberados” a su disposición.  

Seguramente habría que añadir otra hazaña de este nivel. Hace muy bien de pantalla para evitar que las críticas lleguen a sus jefes, a los que deben el cargo, y si bien no son capaces de asumir su responsabilidad, si son capaces de dirigir las críticas de la opinión pública hacia el tercer nivel verdadero chivo expiatorio (véase la crítica durante la epidemia de gripe del año pasado o la responsabilidad en el incremento del gasto de farmacia sin paliativos). 

Para la Administración (los dos niveles), la sanidad ya no es un servicio básico que la población deposita en ella para su ordenación y gestión. Es un sector con determinado volumen de negocio y sus esfuerzos se dirigen a conseguir el mayor rendimiento económico y de poder político y/o empresarial, y mantenerse en el cargo. El resto no le interesa. Como máximo es un valor añadido circunstancial conseguido por otros del que se aprovecha para potenciar su propia imagen. 
Con estas directrices es imposible que la RAP alcance sus objetivos. El esfuerzo de los profesionales por desarrollar nuestro cometido se ve frenado contínuamente por las limitaciones que se nos imponen. La previsión es una disminución de las prestaciones y una menor calidad de las mismas.  

El tercer nivel no somos unos santos. Es necesario una ordenación y una buena gestión, pero una gestión sanitaria. 

Podemos tomar dos opciones. Olvidarnos de nuestra responsabilidad social y profesional como los otros,  y aprovechar cuanto esté a nuestro alcance en beneficio propio, y olvidar el esfuerzo y la ilusión invertidos para seguir teniendo conciencia profesional dentro y fuera de la sanidad pública,  o tomar conciencia de la situación a la que estamos siendo conducidos y actuar con los medios a nuestro alcance para invertir la dirección  por la que nos conducen. 

Somos un colectivo potente y todavía respetado por la sociedad. No podemos perder  nuestras señas de identidad - las tenemos no quepa la menor duda - y debemos utilizarlas para reorientar el camino que algunos han trazado, e impedir su éxito y nuestro fracaso.

 



Érase una vez un país 

Antoni Gallego i Zurdo
secretario general adjunto para Promoción Profesional

 

Érase una vez un país que se creía el centro del mundo. En la Administración sanitaria estaban encantados de haberse conocido, convencidos de que lo tenían todo atado y bien atado.  

El llamado Ministerio de Sanidad se había erigido desde 1978 como el único ente capacitado en el país para formar especialistas con lo que se despreciaba a todos aquellos que hasta en ese momento tenían la responsabilidad de formar:  Universidades, Escuelas Profesionales, etc. 

Otro ministerio, mal llamado de Educación, custodiaba celosamente los títulos “nobiliarios” de todos sus médicos sin preocuparse en absoluto de los miles de Licenciados que salían de las Facultades de Medicina echándole las culpas a Sanidad de la insuficiente oferta de plazas formativas y olvidando que la formación es también cosa de Ministerios de Educación. 

Había secretarías de estado para educación y para la sanidad. Tenían sus respectivas direcciones generales y sus subdirecciones como no pueden faltar. 

Había asesorías jurídicas y secretarios y secretarias varias que contestaban fielmente a los teléfonos indicando que sus respectivos-as jefes-as estaban reunidos o se habían marchado a Zimbabwe. 

Todo estaba atado y bien atado. La ley de ordenación de las profesiones sanitarias, se rehacía una vez tras otra y cada renovación agotaba legislaturas sin llegar nunca a publicarse. 

Pero no pasaba nada...... 

Nos habíamos dotado de la mejor forma de formar a los médicos especialistas y ese decreto era como las tablas de la ley: nada era ni existía fuera del sistema MIR. 

No existían los psiquiatras de diputación. Colectivo con pedigrí: tenían convocatoria, concurso oposición y la plaza en propiedad ganada en el sistema público.  En los requisitos de la oposición, solamente se pedían los conocimientos de la especialidad. 

Tampoco existían los ayudantes de equipo quirúrgico: médicos del sistema público contratados como ayudantes de un jefe quirúrgico y que debido a las necesidades del sistema, terminaban pasando visita al cincuenta (si no más) por ciento de las visitas programadas y lógicamente terminaban siendo tan especialista como el otro. 

Tampoco estaba el médico asistente, residente, meritorio, observador, en prácticas, interno, contratado, etc. maneras todas ellas de definir un gran colectivo de médicos que con una formación paralela reglada o no, se habían  formado en las estructuras del sistema creando un submundo de oscurantismo y subempleo alrededor de una elite que les amamantaba, les alentaba, les toleraba o simplemente les explotaba. 

Gracias a todos ellos se pudo formar a esa elite porque el examen iniciático de acceso a la formación se transformó en el bautizo del pecado original de haberse licenciado en un número que llego a ser, en algunas ocasiones hasta veinte veces mayor que el de plazas MIR. 

Gracias a todos ellos se atrevieron a crear y extender redes de especialistas en atención extrahospitalaria: redes de geriatría, de drogodependencia y otras toxicomanías, de salud mental. 

También a ellos se debe la expansión de los hospitales comarcales concertados cuyas plantillas orgánicas se nutrieron de esos médicos que no ERAN pero si HACÍAN de especialista aunque no tuvieran título pero sí formación. Los MESTO. 

Cuando en 1991 la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) inicia su intervención en este tema, lo hace desde la conciencia de que hay un tremendo vacío de responsabilidades y decide ponerle puertas al campo: había que saber cuantos médicos estaban en una situación de inestabilidad en el empleo y de inseguridad jurídica. Nadie lo sabía. 

El estudio Mesto realizado conjuntamente entre el COM Tarragona cuyo presidente a su vez era senador permitió detectar la composición y el perfil de los que dimos en bautizar como MESTO. A continuación y mediante una política de información a colegios, sindicatos confederados y partidos políticos, se consiguió que de no existir pasásemos a existir con cifras en la mano. 

En 1994 se promulga el Real Decreto (RD) 1776/1994 por el que una minoría del estudio Mesto pudo acceder a la titulación de especialista. El mismo día que el Gobierno aprobaba ese decreto dijimos que era insuficiente, los años de trabajo nos ha dado la razón y nuevamente el circuito: Mesto-Parlamento-Ministerios-Consejo Nacional Especialidades- Consejo Interterritorial y finalmente Consejo de Ministro y BOE. 

Algunas voces altisonantes y bien intencionadas dicen que se van a regalar títulos: les debemos recordar que se trata de un problema de alcance nacional que por mandato parlamentario el gobierno debe resolver; las Comisiones Nacionales de Especialidades velan por la buena formación de esos médicos y el Consejo Interterritorial de Sanidad vela por comprobar que esos médicos trabajan y han trabajado en la sanidad el tiempo que el decreto contempla. 

Por tanto no es el capricho de unos cuantos que tratan de saltarse las leyes y los mecanismos de control, sino que son un colectivo de médicos a extinguir cuyo derecho a la formación les fue negado cuando obtuvieron una licenciatura que no les servía para nada. 

Creemos que con ese decreto se cierra una de las etapas más tristes y frustrantes de la historia de la formación especializada de esta profesión. De todos modos la solución definitiva dista mucho de llegar mientras no se publique de una vez por todas la famosa Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, donde quedarán claramente definidas las reglas del juego. 

 



LA IMPUGNACIÓN DE LAS ELECCIONES SINDICALES DEL ICS EN GERONA ES UN ATENTADO ANTIDEMOCRÁTICO

Lluís Bagán Mezquita
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM

 

CEMSATSE sostiene que tanto UGT como CATAC han jugado sucio para ganar adeptos y acabar con las conquistas del colectivo sanitario.

La formación sindical CEMSATSE, integrada por el Sindicat de Metges de Catalunya (SMC-CESM) y el Sindicat d’Infermeria de Catalunya (SATSE) sostiene que la impugnación de las elecciones sindicales en la atención primaria del ICS en Girona, y la posterior anulación de los comicios por parte de un árbitro electoral es una maniobra oscura que esconde un atentado antidemocrático concebido desde las dos centrales sindicales que históricamente han maltratado al colectivo profesional sanitario. En opinión de CEMSATSE, tanto UGT como CATAC no han sabido aceptar el rechazo al que los ha sometido el electorado y  han optado por jugar sucio y captar  adeptos a costa de perjudicar gravemente los intereses de los trabajadores de la sanidad catalana, con la intención de que la confusión creada les beneficie. Como dice el refrán  “A río revuelto, ganancia de pescadores”, aunque los pescadores hagan servir redes que esquilen la pesca y agoten todos los bancos de peces.  

La actitud de UGT y CATAC no es nueva. Durante muchos años las centrales sindicales “de clase” fueron las únicas interlocutoras sociales en sanidad y a consecuencia de sus consignas políticas y partidistas (poco democráticas) los profesionales sanitarios fueron arrinconados, maltratados y marginados (pese a ser los responsables directos de la atención a la población) y, en consecuencia, perdieron  poder adquisitivo. Cuando la situación provocó la reaparición de los sindicatos profesionales (SMC-CESM y SATSE) se dio la vuelta a la tortilla y los profesionales dieron su apoyo incondicional de forma mayoritaria a sus propuestas porqué ponían fin al anterior monopolio de intereses partidistas.  

Como la democracia parece no ser el fuerte de las dos centrales sindicales, ahora se amparan en una curiosa interpretación de la legalidad para erosionar todos los logros conseguidos gracias al esfuerzo y al sacrificio de muchos profesionales (muchos de ellos directores de equipo) que han luchado por conseguir mejores condiciones de trabajo y mejoras cualitativas en la sanidad pública. Por tanto, criticar la libre elección de directores de equipo como representantes sindicales (que conocen perfectamente la situación sanitaria actual y las penosas condiciones de trabajo de los  profesionales) es una jugada más que sucia, rastrera. Y más cuando se descalifica de forma gratuita unas trayectorias profesionales impecables . Pero si lo que quieren tanto CATAC como UGT es que el peor trabajador de cada equipo desarolle una labor tan importante como la de delegado sindical, CEMSATSE no lo permitirá de ninguna de las maneras.  

Decir que SMC-CESM es el sindicato de la Generalitat porqué su secretario general participa en la Mesa de Sanitat con nombramiento del conseller es jugar muy sucio. Es jugar muy sucio porqué el nombramiento es una “argucia” para que un médico pueda estar presente en las conversaciones, ya que ninguna de las otras centrales sindicales designó ni a un médico ni a un  ATS como representante, un extremo del todo inconcebible.  Por todo esto, a partir de ahora CEMSATSE no sólo luchará por mejorar la sanidad pública y las condiciones laborales de los profesionales (con el apoyo de sus afiliados y sus votantes) sinó que no escatimará esfuerzos en desenmascarar a aquellas formaciones y personas que actuen en beneficio personal con métodos antidemocráticos y se olviden del colectivo al que representan.

 



COMENTARIO DEL RD DE HOMOLOGACIÓN
MG-MFyC

Lluís Bagán Mezquita
secretario de la Federación Extrahospitalaria del SMC-CESM

 

En el B.O.E. de 27 de agosto de 1998, se ha publicado el RD 1753/1998, de 31 de julio, que legisla sobre tres aspectos que aunque relacionados cabe diferenciar claramente.    

  1. LEXICOGRÁFICO.-Cambio de denominación de las plazas de Medicina General por las de Medicina de Familia. (Se ofrecen bastantes garantías como para que sea un mero cambio de nombre sin mayor significación). 
  2. ACADÉMICO.- Sistema excepcional y limitado en el tiempo (hasta el 2008) para que los licenciados antes de 1/1/95 puedan acceder cumpliendo una serie de requisitos, al título de especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. 
  3. LABORAL.- Valoración y relaciones de equivalencia entre el título de Especialista en MF y C, y los años de experiencia profesional, a efectos de puntuación en baremo para acceso a plazas en las instituciones dependientes del Instituto Nacional de la Salud y sus homólogos autonómicos.
La publicación del RD 3303/1978 al crear la especialidad de MFyC para el desempeño de plazas de Medicina General (ahora M. de Familia), inició un duro y doloroso enfrentamiento del colectivo, al no establecer las fórmulas de acceso a la especialidad de los que estaban desempeñando estas mismas plazas, o los que no pudieron acceder a la vía MIR para la especialidad por la limitación de las mismas. Se creaba así médicos de primera y de segunda, y seguramente alguna subcategoría más. Máxime cuando en el apartado 2 del mencionado R.D. de 1978, se atribuía preferencia de contratación a los especialistas en MFyC, sin establecer criterios de equivalencia bien fuera con la Formación Continuada, bien con “Masters” con contenido similar a la Especialidad, bien con años de experiencia, etc. 

Este enfrentamiento, desde el punto de vista legal, culmina con la publicación del actual R.D. 1753/1998, que también suprime el desdichado artículo 2 del anterior. De este modo el Gobierno, y los responsables de la ordenación de las profesiones sanitarias, pretenden cerrar la herida abierta en el colectivo de primaria (de la que se han servido para incumplir buena parte de los compromisos adquiridos con unos y otros), y posibilitar el acceso al mundo laboral de la sanidad pública (prácticamente monopolio en nuestro país) de este país o de cualquier otro de la Unión Europea (UE), de aquellos licenciados antes de 1/1/1995 que no tienen la especialidad. 

Durante estos años el Sindicat de Metges de Catalunya se ha mantenido en el lugar que le corresponde de la vertiente laboral,  participando en todos los foros en donde se debatía la difícil solución. Se ha debatido y negociado para llegar a situaciones de compromiso (la incongruente legalidad ya la conocemos) entre la experiencia de los MG con años de ejercicio y formación continuada acreditada y Especialistas en MFyC o médicos de la UE con titulaciones homologables legalmente, recién titulados, y sin prueba de evaluación objetiva final como se establece legalmente. 

Se legalizaba, no se legitimaba, una diferenciación que los baremos de contratación se aprestaban a recoger:  la formación MIR se primaba desequilibradamente respecto a los años de ejercicio. 

La mayoría, médicos licenciados con anterioridad al 1 de enero de 1985 sin formación MIR, fue silenciada con decretos y con resoluciones pero el equilibrio no se ha alcanzado hasta que se ha obligado al gobierno desde todos los ámbitos: Sindicatos, Colegios, Congreso de los Diputados,  Sociedades Científica, a rectificar los errores iniciales. 

SÍNTESIS del decreto de acceso al título de MFyC

1.- Lexicográficamente: Cambia el nombre de las plazas de medicina general por el de medicina de familia, con todas las garantías dentro del Servicio Nacional de Salud Español, para el que no posea ni desee acceder al título de especialista, y disponga de la certificación prevista en el R.D. 853/1993. 

2.- ACADÉMICO:  NO es obligatorio. 
Quien quiera acceder al título de especialista deberá reunir los requisitos: 

    a) Ejercicio profesional como MG de atención primaria en la Sanidad pública o  concertada un período superior a 5 años (se pueden completar hasta 1 de enero del 2008) 
    b) Formación especifica de 300 horas configurada en los diferentes ámbitos de la especialidad que se harán públicos mediante una Resolución 

    c) Prueba de objetiva de evaluación de la competencia en cada Comunidad Autónoma (presupuestado ya), que se podrá repetir una vez si no se supera toda o alguna de las partes , y una tercera a nivel nacional si no se superan las dos anteriores. 

      

    ATENCIÓN: El presente RD permite que los médicos admitidos al curso de perfeccionamiento contemplado en el RD 264/1989 puedan acogerse a esta norma quedando exentos de acreditar 300 horas.

3.-LABORAL.  
    a) Se garantiza el acceso de todos los médicos anteriores al 1-1-95 a los concursos oposiciones en plano de igualdad respecto a titulación. 
    b) Se suprime el artículo 2 de RD 3303/1978 por el que se prefería la contratación del Médico de Familia MIR. No puntúa el título en el baremo. Es un requisito no un mérito. 

    c) Puntuación para acceso a plaza. Se Establece la relación de equivalencia de puntuación del  período de formación vía MIR y entre 6 y 8 años de experiencia.
Qué hacer ahora (Los que deseen obtener el título de especialista)?

1.-Pedir certificación de servicios prestados en las entidades de AP en donde se ha trabajado. 
2.- Permanecer atentos a la próxima publicación de la Resolución que definir el perfil del curso y de la prueba específica.  Prevemos entre 2 y 3 meses de demora. 

El Sindicat de Metges de Catalunya no es entusiasta con el texto del RD, que deja flecos susceptibles de discusión,  pero creemos que el texto definitivo es una solución mucho mejor que los anteproyectos a que habíamos tenido acceso. 

Es importante disminuir en lo posible las divisiones del colectivo, que a todos perjudican en beneficio de terceros, y es igualmente importante alcanzar un equilibrio lo más ajustado posible entre las diferentes fórmulas de formación convenientemente acreditadas, para evitar sensaciones de vencedores y vencidos. 

Cabe finalmente recordar que el R.D., nunca ha sido objeto de negociación, y que si bien hemos hecho un buen número de aportaciones, parte de ellas recogidas en el presente R.D. , el Gobierno finalmente impone su criterio. 

Vigilaremos atentamente la aplicación de este RD puesto que la Administración ha demostrado reiteradamente su escasa habilidad y su mala voluntad en la solución del problema. 

 


  EL TALÓN DE AQUILES DE PUJOL

Ernest Lluch 
catedrático de la Universitat de Barcelona (UB)

- asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000 -

Articulo publicado en "LA VANGUARDIA" el 23 de julio de 1998
 

Pienso que Jordi Pujol ha hecho un número considerable de cosas positivas en su vida.  A causa de esto, no formo en las filas del antipujolismo y por creer que Cataluña y el catalán existían de mucho antes y existirán mucho después que él, tampoco de las del pujolismo.  Mi catalanismo, inferior a su nacionalismo, me impediría, en cambio, aguantar un Gobierno que actúa contra la unidad lingüística en el País Valenciano y contra la ley del catalán en Catalunya.  Desde esta perspectiva, puedo opinar que buena parte de las empresas que ha emprendido Jordi Pujol han dado frutos, pero siempre a la larga no han acabado de salirle las cuentas.  No ha perdido desde el exterior, sino desde los propios déficit.  

La deuda de la Generalitat casi ha alcanzado el techo de los 2 billones de pesetas, lo que supone unos 90.000 millones de pesetas anuales mínimos en concepto de intereses.  Quien, me afirman, intentó frenarlo, Basáñez, duró poco tiempo.  Es ya una cifra muy importante y que se puede acabar convirtiendo en el hecho que más desgastará a Pujol.  Hace ahora un año, se planteó el 30 por ciento del IRPF como una solución espléndida que proporcionaría 250.000 millones en cinco años.  Transcurridos estos meses nos encontramos con que el ingreso real ha sido francamente inferior, unos 10.000 millones en un año.  Si desciende el IRPF es lógico que aún descienda más, puesto que la fórmula pactada con el Gobierno es bastante incomprensible: se reduce la liquidación real, se mantiene el 30 por ciento pero se mantendrá lo ingresado.  

Si disponer de votos decisivos ha dado tan pocos resultados y además la inversión pública del Gobierno central ha descendido, aún siendo históricamente baja, los 2 billones continúan igual o creciendo.  Creciendo hasta tal punto que se puede afirmar que Cataluña tiene como rasgos nacionales diferenciadores la lengua, la historia y la deuda de la Generalitat.  Si ni teniendo la llave de la gobernabilidad se ha conseguido arreglar la deuda, es que, además de mala negociación, debe haber un gasto algo desbocado.  La deuda es un problema que se esconde durante cierto tiempo pero no durante todo el tiempo.  

Las cosas están en tal punto que si las elecciones catalanas se celebran en marzo o se celebran en noviembre las cosas pueden se diferentes.  Tan diferentes que puedan influir en el enfrentamiento entre Pujol y Maragall.  La deuda del Ayuntamiento de Barcelona, de unos 215.000 millones y, además, bajando en unos 10.000 millones anuales, favorecería al nieto del poeta por lo que, cuanto más tarde se celebren, el peso de la deuda de la Generalitat será más visible.  

Hace unos pocos meses afirmar que el déficit sanitario alcanzaba los 325.000-350.000 millones era hacer «oposición» y no sumas.  Eran aquellos meses en que se mentía a habitantes de Ribes de Freser.  Ahora, el nuevo conseller de Economía ha proporcionado cifras muy semejantes:  unos 300.000 millones a finales de año a los que hay que añadir unos 104.000 millones de los hospitales concertados.  También se afirmó, hace unos meses, que el pacto sanitario alcanzado con el PP era extraordinariamente satisfactorio y en mis evaluaciones proporcionaba 57.700 millones de pesetas.  Dado que el déficit anual que se estima es de 50.000 millones, el pacto sanitario proporcionaba 7.700 millones para disminuir la deuda acumulada.  Algo es algo, pero no ha sucedido así.  Los 57.700 millones han quedado reducidos a unos 35.000.  

El decreto sobre exclusión de medicamentos es un caso claro de mala negociación.  Con desgana CiU lo vota y aparece, por su deuda y por su déficit, como el instigador.  Así, un humorista, Ramón, que publica diariamente en la mayor cadena de prensa -el «grupo vasco de prensa»-, presentaba a un médico que preguntaba a un paciente: «¿Cómo quiere la receta? ¿Con IVA o sin IVA?».  El paciente le contestaba «No.  En catalán».  Esto, que sucedía el 26 de noviembre pasado, era un buen reflejo de cómo se atribuía una política antipática no a CiU, sino a todos los catalanes.  Lo más sorprendente es que son medidas que aún no han entrado en vigor.  

La bajada de los tipos de interés ha sido un alivio para la Generalitat.  Decimos un alivio pero no una solución.  La inversión pública de la Generalitat se está reduciendo de todos modos.  GISA ya no sirve tampoco.  El presidente del Sindicat de Metges de Catalunya declara que en el servicio sanitario se está notando ya la falta de fondos.  La propia Conselleria de Economía ha impuesto un duro plan de ajuste al conseller de Sanidad.  Los síntomas se acumulan.  No está lejos el momento en que las aguas embalsadas puedan saltar por encima del muro del pantano.  Una deuda que, tarde o temprano, tendremos que pagar todos los catalanes.  

Se dirá que se recibe poco, pero afirmarlo es funcionar como aquel ciudadano que piensa que debería ganar bastante más de lo que le pagan y que consume no de acuerdo con su «sobre», sino con lo que debería contener.  Una actitud poco realista que lleva a dificultades:   el talón de Aquiles de Pujol.  Lean las estadística del Banco de España y verán que el déficit disminuye algo.  

 



 FALTA VOLUNTAD POLITICA

Severino Fernández Verea
presidente de la Federación de Titulares y Rurals del SMC-CESM

 

Coincidiendo con la movilización de los médicos de Atenció Primària (Federacions de Titulars i Rurals y de Extrahospitalària del S.M.C.) denunciando la precariedad y la degradación  de la Sanitat a Catalunya, el Subdirector del Servei Català de la Salut manifiesta en distintas conferencias -políticas, de UDC-  en Lleida, que es necesario un sistema de financiación diferente para la Sanidad: «en vez de asignar recursos financieros por población debe hacerse por patologías».  

Vemos muy complejo, difícil, y parece que imposible, la asignación de recursos por este sistema, si no se hace a toro pasado. Las enfermedades que se presentan están en relación con la población, y con las características de esa población. Nos parece que la propuesta es otro intento de distraer al personal, de marear la perdiz, de no hacer lo necesario para resolver el grave problema, la situación a la que estamos llegando, que, sin intención de alarmar, cada día es más grave y, por lo tanto, de solución más complicada.  

No diré que el actual sistema de financiación sea el mejor, el ideal. Pero es el que hay, el que tienen todas las CC.AA. con competencias en Sanidad, y, supongo que el mismo que utiliza para sus presupuestos el Insalud no transferido (14 millones de ciudadanos). Hemos de construir el cesto con los mimbres de que disponemos, y no aplazar la fabricación del cesto hasta tener nuevos mimbres, porque puede ir para muy, muy largo.  

Hay Autonomías, como Galicia, que, aplicando un plan de reducción de listas de espera, han bajado las demoras de una media de mas de 200 días, a 60 días, en tres años; lo mismo que Euskadi. En los 60 días se resuelven los problemas de salud, tanto si se trata de exploraciones especiales como de intervenciones quirúrgicas. Durante el año actual pretenden reducir esta demora a 40 días, y así, hasta eliminarla. Simultáneamente, son la comunidades donde los médicos de A.P. tienen mejores retribuciones, pero con diferencias que pueden llegar al 70%.  

El Insalud no transferido, gestionado directamente por el Ministerio de Sanidad y Consumo, en el área de su competencia, ha reducido a 98 días la media de tiempo para la resolución de problemas de Salud, en un año -el objetivo eran 100 días-. Su plan es reducir a 60 días ese tiempo en 1.998. Y paga a sus profesionales de A.P. un 40% de media más que Catalunya.  

Mientras tanto, en Catalunya, con no menos dinero por ciudadano, ahorrando mas del 30% en remuneraciones de todo el personal de A.P., estábamos, en Octubre de 1.997 en una media de 25 días para una primera visita a Especialista (oscilando de 1 a 117 días), en Marzo de 1.998, con una media  de 47 días (de 1 a 485), se ha producido un incremento del  85% con respecto a octubre pasado. En Mayo actual, con una media de 44 días (de 1 a 434) se mantiene un incremento respecto a Octubre del 78%. Esta aparente mejora en 7 puntos desde Marzo tiene poca significación , y, posiblemente se deba a la autoderivación  de los clientes hacia la Medicina Privada, porque no se arriesgan  a esperas tan prolongadas. (Análisis correspondiente a DAPs Urgell, Sagarra y otras).  

Sumando a estas demoras las existentes para exploraciones complementarias, para intervenciones, etc., se llega a tiempos de espera para la solución de los problemas de salud verdaderamente inaceptables, muchas veces más de seis meses, hasta 18 meses o más en muchos casos. El asunto no es baladí, es muy grave, y conduce a una mala calidad del servicio prestado, por tardío. Encarece significativamente el coste para la Seguridad Social, para las Empresas y para los Trabajadores por bajas laborales innecesariamente prolongadas ; por consumo de tiempo en repetidas e inoperantes consultas y fármacos que dejarían de utilizarse si los problemas de salud se resolvieran en tiempo razonable, sin otra demora que la impuesta para la investigación-estudio de cada caso.  

A la vista de todo lo anterior, Sr. Subdirector, hemos de concluir que el problema no es de asignación económica, al menos no es solo de dinero. Tiene mas enjundia. Allí donde van mejor las cosas ha habido y hay por parte de los correspondientes gobiernos una voluntad firme de resolver la situación, se han elaborado planes y proyectos, se han fijado objetivos a cumplir, y se han aportado los recursos económicos, materiales y profesionales adecuados para alcanzar esos objetivos. Y lo están consiguiendo!.  

Aquí, en Catalunya, no hay un estudio de la situación, no hay planes, no hay proyectos, no hay objetivos. En definitiva, no hay voluntad política de entrar en el fondo de los problemas y solucionarlos. Solo hay propuestas improvisadas, voluntariosas, no aceptables. Propuestas como : «conocerse mejor los cabeceras y especialistas», «ahorrar dinero en medicamentos para incrementar los sueldos», «aumentar las horas de trabajo de los profesionales de A.P. para mejorar los salarios», «¿?».  

Son propuestas improvisadas, carentes de contenido real, inoperantes. Algunas son verdaderas trampas saduceas, o para elefantes. Intencionadas o no, pero trampas. A estas «propuestas» solo cabe el rechazo frontal , sin paliativos, por parte de los profesionales de A.P.  

Nosotros, con el conocimiento real de la problemática que vivimos y sufrimos cada día con nuestros pacientes, estamos dispuestos a colaborar con la Administración en el análisis, elaboración de proyectos y fijación de los objetivos adecuados para resolver adecuadamente y sin más aplazamientos esta grave situación, Solo exigimos voluntad real de trabajar con objetividad, con seriedad, y sin aplazamientos.  

Para solucionar todo esto es necesario voluntad política, estudio, análisis, proyectos, objetivos, y recursos adecuados. Es necesario considerar la buena, eficaz y eficiente atención sanitaria como OBJETIVO PRIORITARIO.